Acuerdo de Paz para Ucrania: EE.UU. Afirma Estar 'Muy Cerca', Donbás y Zaporizhzhia Claves del Conflicto
Publicado elEl enviado especial de EE.UU. para Ucrania, anuncia que un acuerdo de paz está "muy cerca", centrado en el futuro del Donbás y la central nuclear de Zaporizhzhia. Moscú exige cambios "radicales" en las propuestas.
Un avance significativo en la diplomacia internacional ha puesto en el punto de mira la posibilidad de un alto el fuego en el conflicto entre Ucrania y Rusia. El enviado especial de Estados Unidos para Ucrania, Keith Kellogg, ha declarado que un acuerdo de paz para poner fin a la invasión rusa está "muy cerca", describiendo la fase actual de las negociaciones como "los últimos 10 metros" del proceso, un tramo que, según él, es el más difícil. Kellogg, cuyo cargo como enviado especial del presidente Donald Trump para Ucrania finalizará en enero, compartió estas declaraciones en el Foro de Defensa Nacional Reagan, donde detalló los puntos cruciales que aún demandan resolución.
Según las afirmaciones de Kellogg, los esfuerzos para concretar un acuerdo de paz se focalizan en dos asuntos principales. La resolución de estos puntos se considera fundamental para allanar el camino hacia la consecución de un acuerdo integral. Estos elementos críticos incluyen el futuro de la región oriental del Donbás, un territorio que ha sido objeto de disputas y reclamaciones por parte de Rusia en su totalidad, a pesar de que Ucrania mantiene el control sobre al menos 5.000 kilómetros cuadrados de la zona. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenskiy, ha manifestado que la cesión del resto de Donetsk sin un referéndum popular sería considerada ilegal y, además, podría sentar las bases para que Rusia lanzara futuros ataques más profundos en el territorio ucraniano. Es importante destacar que la gran mayoría de la comunidad internacional reconoce el Donbás como una parte inalienable del territorio ucraniano.
El segundo punto neurálgico en las negociaciones es el destino de la central nuclear de Zaporizhzhia, la instalación atómica más grande de Europa, que actualmente se encuentra bajo control de las fuerzas rusas. Kellogg subrayó la importancia de estos dos temas al afirmar que "si conseguimos resolver esos dos asuntos, creo que el resto de las cosas se resolverán bastante bien".
Desde Moscú, las declaraciones de Estados Unidos han sido recibidas con una clara postura. El principal asesor de política exterior del líder ruso, Yuri Ushakov, ha señalado que Estados Unidos deberá implementar "cambios serios, diría que radicales, en sus documentos" sobre Ucrania. Aunque Ushakov no especificó la naturaleza exacta de los cambios que Rusia demanda, se sabe que las "problemas territoriales" fueron un tema de discusión en reuniones previas en el Kremlin entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido públicamente que poner fin al conflicto en Ucrania representa el objetivo de política exterior más desafiante y esquivo de su presidencia hasta la fecha. El conflicto, que se desencadenó con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, tras ocho años de enfrentamientos previos en el Donbás, ha generado una devastación inmensurable y un costo humano alarmante. Se estima que las bajas combinadas entre Rusia y Ucrania, incluyendo muertos y heridos, superan los dos millones desde el inicio de la guerra, si bien ninguna de las partes ha revelado cifras creíbles sobre sus pérdidas.
A pesar de estas discusiones diplomáticas sobre un posible acuerdo, la situación en el campo de batalla sigue siendo volátil. Rusia ha continuado su avance territorial y ha llevado a cabo ataques a gran escala con cientos de drones. El Ministerio de Defensa ruso informó este domingo la toma de las localidades de Kucherivka, en la región septentrional de Járkov, y Rivne, en la región oriental de Donetsk. Asimismo, se reportaron ataques grupales contra infraestructura de transporte, instalaciones de combustible y energía, aeródromos militares y complejos de drones de largo alcance ucranianos. Un detalle relevante en este panorama es la decisión de la administración del presidente estadounidense Donald Trump de revisar su estrategia de seguridad nacional, eliminando la calificación de Rusia como una "amenaza directa", una medida que fue bien recibida por el Kremlin.
La comunidad internacional también ha expresado su inquietud ante la situación. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha alertado sobre el funcionamiento deficiente de la protección de Chernóbil tras los recientes ataques. Paralelamente, líderes europeos como el primer ministro británico, Keir Starmer, y su homólogo neerlandés, Dick Schoof, han reafirmado la importancia de mantener el apoyo internacional a la defensa de Ucrania, considerándola crucial para la seguridad de Europa. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenskiy, ha enfatizado la necesidad de una aplicación más rápida de "todos los acuerdos" y ha priorizado el refuerzo de las defensas con más sistemas de defensa aérea y misiles.
La magnitud y la escala del conflicto en Ucrania, según Kellogg, son "sin precedentes a nivel de conflicto regional" desde la Segunda Guerra Mundial, estableciendo comparaciones con las bajas sufridas en otros conflictos históricos. Kellogg reiteró que "son cifras horribles. Es necesario poner fin al conflicto", resaltando la urgencia de mantener diálogos con Zelenskiy, Putin y con "cualquiera que quiera hablar" con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra.
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