Revolución Médica: Científicas Mexicanas Crean Líquido Simil-Sangre para Ultrasonidos de Precisión Extrema
Publicado elCientíficas del IFUNAM desarrollan un líquido innovador, similar a la sangre, para calibrar ultrasonidos. Este avance promete revolucionar el diagnóstico de problemas cardíacos y detección temprana de tumores, mejorando la precisión médica.
Un equipo de investigación con destacada participación del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (IFUNAM) ha logrado un avance científico trascendental. Se trata del desarrollo de un líquido cuyas propiedades acústicas son notablemente similares a las de la sangre humana, una innovación crucial para la calibración de equipos de ultrasonido y la mejora sustancial en la precisión diagnóstica de afecciones cardíacas o la detección de tumores.
La investigadora Lizbeth Ayala Domínguez, pieza central en este proyecto del IFUNAM, ha liderado la creación de este material, que ya ha demostrado su eficacia en pruebas con equipos médicos como el Doppler y el ultrasonido vascular. Este logro es el resultado de un minucioso trabajo que comenzó durante su estancia en la Universidad de Wisconsin-Madison y que Ayala Domínguez retomó y perfeccionó junto a sus estudiantes al integrarse al Instituto de Física de la UNAM.
La importancia de esta "sangre de laboratorio" radica en su capacidad para simular el flujo sanguíneo en maniquíes y dispositivos de flujo sin la necesidad de utilizar pacientes reales. La sangre humana, al ser un tejido vivo y complejo, es propensa a la coagulación y degradación, lo que representa un desafío constante para la calibración precisa de los equipos de ecografía Doppler y otros dispositivos vasculares. Con esta alternativa estable, los científicos pueden asegurar mediciones exactas y estandarizadas, vitales para un diagnóstico médico fiable.
El equipo de Ayala Domínguez explicó que la formulación original del líquido incluía componentes como agua, glicerol, dextrano, un surfactante y partículas de nailon, estas últimas actuando como simuladores de glóbulos rojos. Sin embargo, ante la discontinuación de algunos de estos materiales, como el surfactante Simperonic N, las científicas mexicanas se enfrentaron al reto de encontrar sustitutos adecuados. Tras una serie de doce pruebas exhaustivas, experimentando con diversas combinaciones y concentraciones, lograron obtener tres formulaciones distintas, cada una con una viscosidad específica: una idéntica a la sangre, otra ligeramente más viscosa y una tercera menos viscosa.
Uno de los mayores obstáculos superados fue la consecución de un fluido estable. La tendencia de las partículas a sedimentarse o flotar podía generar mediciones erróneas, un problema que el equipo resolvió después de ocho meses de dedicación, obteniendo una fórmula con la estabilidad, densidad y propiedades acústicas óptimas. Este hito es fundamental para garantizar la fiabilidad del material en entornos clínicos.
La aplicación más prometedora de este líquido simil-sangre se encuentra en la detección temprana de enfermedades graves. Lizbeth Ayala Domínguez enfatiza que la vascularización, es decir, la formación de nuevos vasos sanguíneos, está intrínsecamente ligada al crecimiento de los tumores. Mientras los tumores pequeños obtienen oxígeno y nutrientes sin problema, al crecer, desarrollan su propia red vascular para subsistir. Detectar estos cambios en etapas iniciales, especialmente en tumores como el de mama, es el escenario ideal para la intervención médica y para definir tratamientos más precisos.
Contar con equipos de ultrasonido correctamente calibrados gracias a este desarrollo permitirá a los profesionales de la salud identificar estas transformaciones con mayor anticipación, lo que, en el caso del cáncer, una enfermedad con alta incidencia en México, puede aumentar significativamente las probabilidades de recuperación de los pacientes. La investigadora ha hecho un llamado a los jóvenes para que se interesen en la física médica, una disciplina crucial tanto en hospitales como en laboratorios de investigación.
Este avance no solo posiciona a México a la vanguardia de la investigación científica aplicada, sino que también contribuye a un esfuerzo internacional. Lizbeth Ayala actualmente colabora con un grupo global que busca establecer una fórmula estándar para este tipo de fluidos, lo que permitiría su replicación y uso generalizado en hospitales de todo el mundo, mejorando la calidad de los estudios médicos de los que dependen millones de pacientes anualmente.
Ciencia, Ultrasonido, Física Médica, Detección de Tumores, UNAM, Innovación Científica,