Alerta Inegi: Comer Fuera Dispara el Gasto Familiar a Casi 4 Mil Pesos Trimestrales; ¡Conoce el Impacto en tu Bolsillo!
Publicado elFamilias mexicanas gastan casi 4 mil pesos trimestrales en comer fuera, según Inegi. Descubre cómo la inflación y el estilo de vida impactan tu economía y las recomendaciones para moderar estos gastos crecientes.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha lanzado una advertencia crucial para las familias mexicanas: el gasto en alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar se ha convertido en una presión significativa para la economía doméstica. Datos recientes revelan que, en promedio, los hogares destinan casi 4 mil pesos al trimestre a este rubro, una cifra que tiende a incrementarse notablemente durante las temporadas festivas. Ante este panorama, el organismo recomienda encarecidamente moderar estos gastos para salvaguardar la estabilidad financiera familiar.
Esta revelación proviene de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, un instrumento vital que el Inegi utiliza para mapear la distribución de ingresos y los patrones de gasto en el país. De acuerdo con los resultados de la ENIGH 2024, el gasto corriente monetario promedio trimestral en alimentos consumidos fuera del hogar ascendió a 3,896 pesos por hogar. Este monto representa un incremento del 8.2% en comparación con los 3,268 pesos registrados en 2022, evidenciando una tendencia al alza en este tipo de consumo.
Para contextualizar este gasto, la ENIGH 2024 también indicó que el gasto corriente monetario promedio mensual en un hogar mexicano fue de 15,891 pesos, mientras que el ingreso total promedio por hogar se situó en 27,307 pesos mensuales. Esto subraya que una porción considerable del ingreso disponible se está destinando a la alimentación fuera de casa, lo que ejerce una presión notoria en los presupuestos familiares, especialmente en aquellos con ingresos más limitados.
Además del consumo externo de alimentos, la ENIGH 2024 identificó otros rubros de gasto preponderantes. Los productos cárnicos, por ejemplo, representaron un desembolso trimestral promedio de 3,247 pesos por hogar, un aumento del 4.9% respecto a 2022. Asimismo, los combustibles para vehículos se ubicaron como otro gasto significativo, con un promedio de 3,068 pesos por trimestre. A nivel general, los alimentos, bebidas y tabaco constituyeron el 37.7% del gasto total de los hogares, seguidos por transporte y comunicaciones con un 19.5%. Dentro de los alimentos y bebidas consumidos en el hogar, después de la carne, los cereales ocuparon el segundo lugar con 2,254 pesos trimestrales, y otros alimentos diversos con 2,058 pesos. Las verduras también mostraron un aumento, pasando de 1,486 pesos en 2022 a 1,564 pesos en 2024, un incremento del 5.3%.
La inflación ha exacerbado aún más esta situación, especialmente en 2025. Los alimentos y bebidas consumidos fuera de casa, tales como el café, el pan dulce, la comida corrida, desayunos o antojitos como la torta de la barda o los tacos de cecina, experimentaron un incremento anualizado del 52.7% en el gasto. Se estima que el gasto promedio mensual en este tipo de alimentos es de 414.59 pesos. La carne de res, por su parte, tuvo una incidencia anual del 17.3%. El costo de una comida fuera de casa puede superar los 80 pesos, mientras que una torta ronda los 55 pesos y una orden de tacos puede oscilar entre 60 y 80 pesos. El economista Pablo Reyna ha observado cómo las familias se ven obligadas a ajustar sus gastos fuera de casa, llevando a la industria restaurantera a modificar precios y ofrecer promociones para retener a su clientela.
Este fenómeno del aumento del consumo de alimentos preparados fuera del hogar se ve influenciado por el estilo de vida moderno. La vida acelerada, el estrés laboral y la necesidad de una preparación e ingesta de alimentos de forma ágil, rápida y sencilla contribuyen a un incremento en la preferencia por la comida preparada fuera de casa. Estas condiciones son particularmente prevalentes en América Latina, donde se favorece este tipo de consumo.
Es importante destacar que el impacto de este gasto no es uniforme en todos los segmentos de la población. Un análisis revela que la proporción del ingreso destinada a alimentos disminuye a medida que aumenta el nivel de ingresos de las familias. Mientras que los hogares en el primer decil de ingresos destinan 51 pesos de cada 100 a alimentos y bebidas, los hogares en el decil más alto dedican 29 pesos de su gasto total a esta categoría. Esto significa que las familias con menores ingresos son las más vulnerables a las fluctuaciones y aumentos en los precios de los alimentos, tanto dentro como fuera del hogar.
En resumen, la ENIGH 2024 y los análisis recientes del Inegi dibujan un panorama en el que el gasto en alimentos y bebidas fuera del hogar se ha consolidado como un componente significativo y creciente de la economía familiar mexicana. La combinación de hábitos de vida modernos, el incremento de precios por la inflación y la desproporción del gasto en los deciles de menores ingresos hacen que la recomendación del Inegi de moderar estos gastos sea más pertinente que nunca para evitar un impacto negativo en la estabilidad económica de los hogares.
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