Ernestina Godoy Asume FGR con Firme Compromiso: "No Habrá Persecución Política ni Impunidad" (2025-2034)

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Ernestina Godoy es ratificada como titular de la FGR. Se compromete a una gestión sin persecución política ni impunidad, enfocada en la autonomía, investigación y atención a víctimas para reconstruir la confianza ciudadana.

La senadora Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta de la Cámara de Senadores, entregó la constancia a Ernestina Godoy Ramos y le tomó protesta de ley, deseándole éxito en su encargo. Con 97 votos a favor, 19 en contra y 11 nulos, el Senado de la República ratificó el nombramiento de Ernestina Godoy como la nueva titular de la Fiscalía General de la República (FGR) para el periodo 2025-2034, una decisión que formaliza un nuevo liderazgo en la institución clave del sistema de justicia mexicano. Este nombramiento, que sucede a la renuncia de Alejandro Gertz Manero, marca el inicio de un ciclo de nueve años para Godoy al frente de la FGR. La votación se dio tras un proceso que incluyó la comparecencia de Godoy y otras dos aspirantes de una terna propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Desde la tribuna del Senado, Ernestina Godoy Ramos delineó los ejes fundamentales de su gestión, comprometiéndose a una transformación profunda de la FGR. Su promesa central resuena con una clara intención de despolitizar la procuración de justicia: "No fabricaremos culpables y no habrá persecución política, pero desde ahora les digo tampoco habrá impunidad", declaró ante los legisladores. Esta declaración aborda directamente las críticas sobre el uso discrecional de la justicia en administraciones pasadas, buscando restaurar la confianza ciudadana en el Ministerio Público federal.

Godoy subrayó que su administración buscará que el Ministerio Público federal recupere la confianza de la ciudadanía, operando con autonomía técnica y científica. Para lograrlo, la nueva titular de la FGR impulsará una investigación robusta y basada en evidencia, lo que implica el fortalecimiento de laboratorios, una estricta cadena de custodia y el desarrollo de técnicas periciales avanzadas. La intención es garantizar que las investigaciones sean sólidas y sostenibles ante jueces y tribunales, evitando errores procesales que puedan comprometer la justicia.

Un pilar crucial de su plan de trabajo es el reforzamiento de los protocolos para la prevención de la tortura y la ampliación de los mecanismos de supervisión interna. Estas medidas tienen como fin detectar y sancionar cualquier abuso cometido por agentes ministeriales o policías de investigación, garantizando que la FGR no sea "fuente de ilegalidad". Además, Godoy se comprometió a una "cero tolerancia" a la tortura y a mantener un estricto control sobre los servidores públicos de la institución, combatiendo la corrupción interna.

La atención y protección a las víctimas de delito será otro eje central de la gestión de Godoy. Se ha propuesto mejorar las áreas de asesoría jurídica, protección y acompañamiento, asegurando que las víctimas sean puestas "al centro" del proceso de procuración de justicia y que sus derechos humanos sean respetados. La fiscal afirmó que la institución debe operar sin distinciones ni excepciones, y que cualquier servidor público —federal, estatal o municipal— podrá ser investigado cuando existan elementos que lo justifiquen.

En cuanto a la relación con otras instancias de gobierno, Godoy ofreció una cooperación institucional, pero enfatizó que no habrá subordinación frente al Ejecutivo federal y los gobernadores. Esta postura busca salvaguardar la autonomía de la Fiscalía, un punto de preocupación para legisladores de oposición que pidieron garantías al respecto. La fiscal electa aseguró que su compromiso es aplicar la ley sin distinción política, fortaleciendo la coordinación con fiscalías estatales, la Comisión Nacional de Búsqueda y el nuevo Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia.

La complejidad del fenómeno criminal actual fue también abordada por Ernestina Godoy, quien reconoció la existencia de la "macrocriminalidad", delitos que operan con tecnologías sofisticadas, presencia transnacional y estructuras financieras complejas. Entre los delitos que su administración priorizará se encuentran la delincuencia organizada, el lavado de dinero, la corrupción, la trata de personas, el tráfico de armas, la ciberdelincuencia y el tráfico de fentanilo. La investigación de estos crímenes requerirá un plan estratégico de procuración de justicia que fortalezca las labores de inteligencia, investigación y judicialización, basándose en datos georreferenciados, patrones delictivos y análisis de estructuras criminales.

Con una trayectoria que incluye su paso como Procuradora General de Justicia de la Ciudad de México (2018-2020) y Fiscal General de Justicia de la Ciudad de México (2020-2024), Godoy ha encabezado la transición del modelo de Procuraduría a Fiscalía autónoma en la capital del país. Su experiencia previa en la procuración de justicia la posiciona para iniciar este "nuevo ciclo" en la FGR. La designación de Godoy ha sido vista por el Senado como una oportunidad para dotar a las instituciones de seguridad de las herramientas necesarias para cumplir su misión en un contexto de desafíos profundos, como el crimen organizado y la violencia estructural.

Finalmente, Godoy se comprometió a instalar un Consejo Ciudadano para revertir la percepción de opacidad de las instituciones de procuración de justicia, haciendo suyo el decálogo de compromisos propuesto por Movimiento Ciudadano. Este enfoque busca fomentar la colaboración ciudadana a través de propuestas y críticas, integrando una visión social en la gestión de la FGR. La nueva fiscal general, Ernestina Godoy Ramos, se perfila a liderar la FGR con una visión que busca restablecer la legitimidad de la institución a través de la legalidad, la autonomía y la rendición de cuentas.

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