El 60% de Fosas Clandestinas de Feminicidio en México, Ocultadas por Personas Cercanas, Revela Informe de la Iberoamericana
Publicado elUn estudio de la Universidad Iberoamericana revela que el 60% de las fosas clandestinas de feminicidio en México fueron creadas por allegados. Conoce los detalles de esta realidad y el informe 'Trazar la Ausencia, Caminar la Esperanza'.
Un reciente informe presentado por la Universidad Iberoamericana ha arrojado luz sobre una alarmante realidad en México: el 60% de las fosas clandestinas vinculadas a casos de feminicidio habrían sido creadas por individuos cercanos a las víctimas. Esta revelación, destacada por Andrea Horcasitas Martínez, coordinadora de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, subraya la compleja y dolorosa dinámica de la violencia de género en el país.
El estudio, que documentó al menos 58 fosas clandestinas directamente relacionadas con feminicidios entre enero de 2020 y septiembre de 2024, encontró en ellas los restos de 92 mujeres. La investigación profundiza en la naturaleza de estos crímenes, sugiriendo que la mayoría de estas fosas fueron posiblemente realizadas por parejas, familiares, amistades o compañeros de trabajo de las víctimas. Este hallazgo es crucial para comprender la proximidad del perpetrador en una significativa proporción de estos brutales actos.
La localización de estas fosas también desvela patrones preocupantes. El informe detalla que el 60.7% de estas ubicaciones se encontraba en inmuebles privados, en contraste con un 14.3% localizado en predios. Proporciones menores fueron halladas en caminos, cerros, barrancas, pozos o cuerpos de agua. De las fosas ubicadas en inmuebles privados, un 38.2% correspondían a propiedades de la propia víctima, del perpetrador o de bienes que compartían juntos, según explicó Mariana Marchand, investigadora del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana.
Estos datos desafían la percepción común de las fosas clandestinas como lugares remotos y apartados de la civilización. De hecho, otro hallazgo significativo señala que el 73% de las fosas se concentran en predios e inmuebles privados y en caminos cercanos a las ciudades. Esta proximidad a entornos habitados subraya la audacia y la premeditación con la que se cometen estos crímenes, a menudo ocultos a plena vista dentro de las comunidades.
Para establecer el vínculo con feminicidios, las investigadoras contrastaron las características de cada caso, documentadas a través de medios de comunicación, con las razones de género previstas en el Código Penal Federal para este delito. Este enfoque metodológico ha permitido dimensionar un fenómeno de las fosas clandestinas que, hasta ahora, había sido poco documentado dentro de las crisis de desapariciones y de violencia feminicida que enfrenta el país.
El contexto más amplio de esta investigación es la grave crisis de desapariciones en México, que acumula más de 134,000 registros oficiales de personas desaparecidas y más de 83,000 restos humanos sin identificar bajo resguardo del Estado. Los hallazgos de este informe no solo añaden una capa de complejidad a esta crisis, sino que también resaltan la necesidad urgente de estrategias que consideren la relación entre la víctima y el victimario.
Aunque la investigación documentó un número considerable de fosas, Marchand precisó que alrededor del 70% de los casos fueron reconocidos oficialmente como feminicidios. La identificación de los restos y la clasificación correcta de estos crímenes son pasos esenciales para la justicia y la verdad, elementos cruciales en la incansable labor que realizan activistas y especialistas como Andrea Horcasitas Martínez y Mariana Marchand.
La revelación de que el 60% de estas fosas clandestinas fueron creadas por personas cercanas a las víctimas, incluyendo parejas, familiares, amigos o colegas de trabajo, tiene profundas implicaciones sociales y judiciales. Demanda una reflexión sobre los entornos de confianza y las redes de apoyo, que en ocasiones se transforman en escenarios de violencia extrema. El estudio, titulado 'Trazar la Ausencia, Caminar la Esperanza', se erige como un testimonio vital y una herramienta fundamental para entender mejor la dinámica del feminicidio en México y para impulsar acciones que rompan este ciclo de violencia.
México, Feminicidio México, Fosas clandestinas, Andrea Horcasitas Martínez, Universidad Iberoamericana, Violencia de Género,