Huracán Polo: Baja California Sur con Saldo Blanco Anunciado; Trayectoria Ahora Hacia Sonora
Publicado elBaja California Sur reporta "saldo blanco" tras el impacto del huracán Polo categoría 2, sin víctimas mortales. El ciclón se debilita a categoría 1 y avanza hacia Sonora, con afectaciones materiales menores.
El Pacífico mexicano demostró una notable capacidad de resiliencia ante el embate del huracán Polo, que tocó tierra la madrugada de este martes, 29 de septiembre de 2026, en las costas de Baja California Sur. Las autoridades federales y estatales han confirmado un "saldo blanco", sin reportes de víctimas mortales ni heridos de gravedad, un testimonio del éxito en las labores preventivas y la colaboración ciudadana.
El huracán Polo, que había alcanzado la categoría 2 en la escala Saffir-Simpson al momento de su impacto en territorio nacional, entró por las inmediaciones de Las Barrancas, en el municipio de Comondú. Los vientos máximos sostenidos se registraron en 175 kilómetros por hora, con rachas que alcanzaron los 205 kilómetros por hora, generando condiciones extremas en la región. Pese a la intensidad del fenómeno, la respuesta coordinada de los tres niveles de gobierno y la anticipación de la ciudadanía fueron fundamentales para mitigar los riesgos.
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, confirmó durante una conferencia de prensa que, a pesar de las severas condiciones climáticas, no se lamentaron pérdidas humanas en Baja California Sur. Esta declaración fue respaldada por el gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, quien destacó la efectividad de las medidas implementadas y la cooperación de los habitantes de los municipios amenazados, como Comondú, Mulegé y Loreto.
Los efectos materiales del huracán en Baja California Sur se limitaron principalmente a anegaciones viales, escurrimientos, encharcamientos y la caída de árboles y ramas. Afortunadamente, los servicios esenciales como la electricidad y el agua potable se mantuvieron operativos en las zonas más afectadas, incluyendo Comondú, Mulegé y Loreto, lo que facilitó la recuperación inicial. Equipos de evaluación de daños materiales ya están realizando recorridos para cuantificar las afectaciones y planificar las acciones de reconstrucción necesarias.
Previo al impacto, se activaron protocolos de seguridad que incluyeron la habilitación de refugios temporales, donde cerca de 700 personas encontraron resguardo. Más de 6,800 servidores públicos de los órdenes federal, estatal y municipal participaron activamente en las tareas de prevención y atención, asegurando que la población estuviera informada y segura. La restricción de la movilidad en comunidades clave de Comondú, Mulegé y Loreto también fue una medida crucial para la protección civil.
Tras su paso por Baja California Sur, el huracán Polo experimentó un proceso de debilitamiento significativo. Se degradó a categoría 1 mientras se desplazaba sobre el Golfo de California, continuando su trayectoria hacia las costas de Sonora. Las proyecciones indicaron que el ciclón realizaría un segundo impacto en territorio continental mexicano, previéndose su llegada a las inmediaciones de Guaymas y Empalme, Sonora, durante la mañana o mediodía de este mismo martes. En Sonora, las autoridades también habían implementado acciones preventivas ante la inminente llegada del huracán, aunque con una intensidad menor a la registrada en Baja California Sur.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos han continuado monitoreando la evolución de Polo, alertando sobre la persistencia de vientos y oleaje elevado en el Golfo de California y en las costas de Sonora. Se ha mantenido la recomendación a la población de Sonora de permanecer en lugares seguros y atender las indicaciones oficiales, a pesar de la disminución en la intensidad del fenómeno.
Es importante señalar que, de manera simultánea, otra perturbación tropical, la tormenta tropical Rachel, ha estado activa frente al Pacífico mexicano. Este sistema ha generado lluvias torrenciales en Michoacán, intensas en Guerrero y Oaxaca, y muy fuertes en Colima y Jalisco. Las autoridades han advertido que las precipitaciones asociadas a ambos sistemas ciclónicos, Polo y Rachel, podrían provocar deslaves, crecidas y desbordamientos de ríos y arroyos, así como inundaciones en zonas bajas de diversas entidades del Pacífico. Sin embargo, el "saldo blanco" en Baja California Sur tras el paso directo de Polo resalta la efectividad de las estrategias de preparación y respuesta implementadas en la península.