Doble carga: mexicanas dedican casi el doble de tiempo a labores del hogar que a su empleo formal

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Las mujeres en México invierten casi el doble de horas en el trabajo doméstico no remunerado que en sus empleos formales, evidenciando una profunda desigualdad de género y un impacto económico y social significativo.

Un reciente análisis ha puesto de manifiesto una profunda desigualdad en la distribución del tiempo de trabajo en México: las mujeres dedican casi el doble de horas al trabajo doméstico no remunerado en comparación con el tiempo que invierten en sus empleos formales. Este hallazgo subraya una problemática persistente que impacta directamente en la autonomía económica y el desarrollo profesional de millones de mexicanas.

El trabajo doméstico, que incluye tareas como la limpieza del hogar, la preparación de alimentos, el cuidado de niños y adultos mayores, y la gestión del hogar, recae mayoritariamente sobre las mujeres. A pesar de su creciente incorporación al mercado laboral formal, la expectativa social y cultural de que ellas asuman la principal responsabilidad de estas labores no pagadas se mantiene arraigada.

Esta disparidad temporal no solo representa una sobrecarga física y mental para las mujeres, sino que también limita sus oportunidades de desarrollo profesional, capacitación y ascenso laboral. La 'doble jornada' se traduce en menos tiempo para el descanso, el ocio y la participación en actividades sociales o políticas, afectando su bienestar integral.

Expertos señalan que esta situación tiene repercusiones significativas en la economía nacional. El valor económico del trabajo doméstico no remunerado es inmenso y, si bien no se contabiliza en el Producto Interno Bruto de la misma manera que el empleo formal, su contribución es fundamental para el funcionamiento de los hogares y, por ende, de la sociedad. Reconocer y redistribuir equitativamente estas tareas es crucial para avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa.

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