Giro Histórico en Bolivia: Rodrigo Paz Asume Presidencia y la Derecha Impulsa Nueva Era en Latinoamérica
Publicado elRodrigo Paz asume la presidencia de Bolivia, marcando un giro a la derecha en Latinoamérica. Su gobierno centrista buscará realineamiento con Occidente y el retorno de la DEA.
La política latinoamericana experimenta un periodo de intensa transformación con la asunción de Rodrigo Paz a la presidencia de Bolivia y el notable avance de fuerzas de derecha en la región. Paralelamente, las relaciones entre Estados Unidos y Colombia se tensan ante la renovada estrategia antidrogas impulsada por la administración de Donald Trump.
Desde el pasado 8 de noviembre de 2025, Bolivia ha iniciado una nueva etapa política con Rodrigo Paz Pereira al mando, tras su victoria electoral. Este acontecimiento marca el fin de dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) y posiciona a la nueva administración en un realineamiento con Occidente. El gobierno de Paz, descrito como centrista, ha delineado una estrategia que busca una reorientación drástica en los ámbitos político, económico, social y diplomático, distanciándose de las políticas implementadas por los anteriores presidentes Evo Morales y Luis Arce.
Entre las primeras y más significativas acciones de la administración Paz, se encuentra la promesa de “abrir el país al mundo” y la implementación de un modelo económico inclusivo. Este modelo contempla la provisión de créditos accesibles para emprendedores y la reducción de aranceles para la importación de tecnología y vehículos. Un paso crucial en este realineamiento internacional es el anuncio, previsto para los próximos días, del retorno de la agencia estadounidense Administración de Control de Drogas (DEA) a Bolivia, tras su expulsión en 2008. Esta decisión se enmarca en la restitución de relaciones con Estados Unidos, una prioridad para el nuevo gobierno boliviano que ya ha mantenido acercamientos con el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, durante la investidura de Paz.
El ascenso de Rodrigo Paz en Bolivia no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un panorama regional de creciente influencia de la derecha. Varios países de América Latina han visto un giro ideológico, con líderes como Javier Milei en Argentina, Santiago Peña en Paraguay, Daniel Noboa en Ecuador y José Jeri en Perú. Este movimiento también se observa en Chile, donde José Antonio Kast se prepara para un posible viraje político, y en Honduras, que muestra una inclinación favorable a la derecha.
Para 2026, se proyecta que la derecha buscará consolidar aún más su presencia en países clave como Perú, Colombia y Brasil. Incluso en México, un país tradicionalmente resiliente a la extrema derecha, se están observando esfuerzos de la ultraderecha global por ganar terreno, amplificando las críticas contra la presidenta Claudia Sheinbaum en medio de crecientes descontentos sociales por la inseguridad y la corrupción. Sin embargo, es importante destacar que la región no presenta una tendencia uniforme, ya que naciones como Brasil, Uruguay, México y Colombia aún mantienen gobiernos de izquierda o centro-izquierda, evidenciando un mapa político heterogéneo y en constante evolución.
En este contexto regional, las relaciones entre Estados Unidos y Colombia enfrentan un periodo de tensión. A pesar de ser aliados históricos, existen desacuerdos significativos en la lucha contra las drogas y las políticas migratorias. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha manifestado su cercanía con Nicolás Maduro de Venezuela y se opone a un “desmantelamiento violento” del chavismo, apostando por un “gobierno de transición” en el país vecino. Esta postura contrasta con la de la administración estadounidense de Donald Trump.
Donald Trump ha presentado una estrategia contundente contra los cárteles de la droga, que incluye el despliegue de un portaaviones en la región como parte de una “cruzada antidrogas”. Informes del 24 de noviembre de 2025 señalan que su gobierno continúa con ataques a buques sospechosos de narcotráfico. En Colombia, figuras políticas como Iván Cepeda Castro, candidato presidencial para 2026, han abierto el debate sobre la efectividad de la “guerra contra las drogas” y proponen un diálogo nacional de gran alcance para buscar soluciones fundamentales, cuestionando el “fracaso eterno” de las estrategias actuales. Las crecientes fricciones y las distintas visiones sobre el combate al narcotráfico y la política regional auguran un panorama complejo en las relaciones bilaterales entre Washington y Bogotá.
Internacional, Rodrigo Paz, Bolivia, Derecha Latinoamérica, Trump Colombia, Política regional,