Sheinbaum Nombra a Lydia Antonio de la Garza Embajadora en Perú
Publicado elClaudia Sheinbaum designa a Lydia Antonio de la Garza como embajadora de México en Perú, marcando el restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas tras una ruptura que inició en 2022.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha designado a Lydia Antonio de la Garza como la nueva embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de México ante la República del Perú. Este nombramiento, anunciado el 12 de octubre de 2026, marca un paso fundamental en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, las cuales habían permanecido interrumpidas por un período considerable. La nominación ya ha sido formalmente enviada al Senado de la República mexicana para su ratificación, un procedimiento estándar para designaciones de esta índole.
La designación de Antonio de la Garza se produce en un contexto de normalización de los lazos bilaterales, que fueron reanudados oficialmente en agosto de 2026. Este es el primer nombramiento diplomático de alto nivel que se realiza desde la recuperación de los vínculos, subrayando la intención de ambos gobiernos de fortalecer su relación tras un periodo de distanciamiento. Fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) han destacado que esta acción refleja la voluntad política de la administración de la presidenta Sheinbaum de restaurar plenamente la comunicación y cooperación con Perú.
La crisis diplomática entre México y Perú tuvo sus orígenes en diciembre de 2022, tras la destitución y detención del entonces presidente peruano, Pedro Castillo, luego de su intento de disolver el Congreso. La situación se exacerbó con el ascenso al poder de su vicepresidenta, Dina Boluarte. El gobierno mexicano, entonces encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, mantuvo una postura crítica ante estos eventos, lo que generó tensiones significativas con las autoridades peruanas.
El distanciamiento se profundizó cuando México concedió protección y asilo político a la familia de Castillo, y posteriormente a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, lo que llevó al gobierno peruano a declarar persona non grata al entonces embajador mexicano, Pablo Monroy. Desde febrero de 2023, las representaciones diplomáticas de ambos países operaron sin embajadores, manteniendo sus operaciones a través de encargados de negocios. Esta situación de casi cuatro años de ruptura diplomática generó un vacío en la comunicación y en la agenda bilateral que ahora se busca subsanar con la nueva embajadora. El restablecimiento formal de las relaciones diplomáticas en agosto de 2026, con el retiro de la bandera de Brasil que había representado los intereses mexicanos en Lima, marcó el inicio de esta nueva fase. En este proceso, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú confirmó el otorgamiento de un salvoconducto a Betssy Chávez para su viaje a México, lo que fue un punto clave en los diálogos para el retorno de las relaciones bilaterales.
Lydia Antonio de la Garza es una diplomática de carrera con una trayectoria de más de 25 años en el servicio público y en la defensa de los intereses de México en el exterior. Es integrante del Servicio Exterior Mexicano, donde ostenta el rango de ministra. Previamente a esta designación, se desempeñaba como directora ejecutiva “B” del Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior (IMME), un organismo adscrito a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Su formación académica incluye una licenciatura en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana, complementada con una maestría en Estudios Diplomáticos obtenida en el prestigioso Instituto Matías Romero. La experiencia de Antonio de la Garza no se limita al ámbito diplomático; también ha ocupado diversos cargos en la Secretaría de Economía, donde participó activamente en la administración de tratados comerciales y en asuntos estratégicos relacionados con América del Norte. Un logro destacado en su carrera fue su liderazgo en las negociaciones institucionales que condujeron a la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que demuestra su capacidad para manejar asuntos de alta complejidad y relevancia internacional.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha informado que el nombramiento de Lydia Antonio de la Garza es un paso decisivo hacia la completa normalización de las relaciones bilaterales. Se espera que, una vez ratificada por el Senado, la embajadora asuma sus funciones en Lima y trabaje en la reconstrucción de la confianza y el fortalecimiento de los lazos políticos, económicos y culturales entre México y Perú. Este movimiento diplomático subraya el compromiso de la administración de Claudia Sheinbaum con la política exterior de México y su visión de colaboración en la región latinoamericana.