¡Alerta UNAM! Tu Celular Nocturno Destroza el Sueño y Desajusta tu Reloj Biológico
Publicado elLa UNAM advierte sobre los riesgos del uso de celulares por la noche: desajuste del reloj biológico, insomnio crónico y deterioro de la salud general. Descubre cómo la luz azul afecta tu descanso y las soluciones para protegerte.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha emitido una advertencia sobre los graves riesgos que conlleva el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos durante la noche, señalando que esta práctica no solo afecta la calidad del sueño, sino que también desajusta de manera significativa el reloj biológico de las personas. Expertos de la máxima casa de estudios han detallado cómo la exposición a la luz azul emitida por estas pantallas antes de dormir confunde al cerebro, desencadenando una serie de problemas de salud que van desde el insomnio crónico hasta un mayor riesgo de enfermedades crónico-degenerativas.
Según lo expuesto en la conferencia “Trastornos del sueño y mentales inducidos por el uso de las tecnologías de la información y la comunicación”, especialistas como el Dr. Fructuoso Ayala Guerrero, el Dr. Raúl Aguilar Roblero, el maestro Marcos Verdejo Manzano, la estudiante Saori Rodríguez Espejo y la profesora investigadora Pilar Durán Hernández, todos de la UNAM, han subrayado la urgencia de tomar conciencia sobre esta problemática creciente. El uso extendido de estos dispositivos, particularmente en las horas previas al descanso, ha transformado radicalmente los hábitos de sueño en la sociedad contemporánea, con repercusiones que trascienden el mero cansancio.
El mecanismo principal detrás de esta alteración radica en la luz azul que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos. Cuando una persona utiliza el celular por la noche, las células de la retina detectan esta longitud de onda y envían señales al núcleo supraquiasmático, el principal regulador del reloj biológico humano. Este proceso engaña al cerebro, haciéndole creer que aún es de día e inhibiendo la producción de melatonina, una hormona fundamental para conciliar el sueño y preparar al organismo para el descanso. El Dr. Fructuoso Ayala explica que esta luz puede hacer que el cerebro interprete que todavía es de día, interfiriendo con los procesos naturales que inducen el sueño.
La disminución de melatonina no solo retrasa la hora habitual de dormir, sino que también provoca despertares frecuentes durante la noche, un sueño menos profundo y una reducción del tiempo total de descanso. Si estos hábitos se mantienen a largo plazo, las alteraciones del sueño pueden volverse crónicas y derivar en síntomas de insomnio. La Dra. Pilar Durán Hernández, especialista en Neurobiología y Neurofisiología de la Facultad de Ciencias de la UNAM, enfatiza que el exceso en el uso de dispositivos digitales ha afectado seriamente la calidad del sueño y del descanso, generando graves problemas.
Las consecuencias de una mala calidad del sueño van más allá del cansancio. Los expertos de la UNAM han señalado una amplia gama de efectos negativos, incluyendo la disminución de la atención, una menor velocidad para procesar información, dificultades para resolver problemas y tomar decisiones, así como una reducción en la productividad y un aumento de errores. A nivel emocional, la privación de sueño puede generar ansiedad, irritabilidad y agotamiento. Incluso se ha mencionado el fenómeno del FOMO (miedo a perderse algo) como un factor que incrementa el deseo de estar conectado y dificulta la desconexión necesaria para un buen descanso.
Además, la privación crónica de sueño incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos y obesidad. Rafael Santana Miranda, médico responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM, advierte que no dormir las horas adecuadas (entre siete y ocho en adultos) puede desencadenar problemas relacionados con enfermedades crónico-degenerativas como obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer. También se han reportado daños oculares como cataratas y ojo seco por la sobreexposición a la luz azul.
Ante este panorama, los especialistas de la UNAM insisten en la importancia de establecer límites claros en el uso de dispositivos electrónicos, especialmente antes de dormir. Entre las recomendaciones clave se encuentran restringir el uso del celular y otros aparatos electrónicos al menos dos o tres horas antes de acostarse, reducir las notificaciones innecesarias y fomentar actividades recreativas que no involucren pantallas. Es crucial crear un ambiente propicio para el descanso, asegurando la oscuridad total en la habitación para permitir la liberación natural de melatonina. Adoptar horarios de sueño regulares y evitar bebidas estimulantes por la noche también son hábitos esenciales para proteger la salud del sueño.
La advertencia de la UNAM es un llamado urgente a la sociedad para reconsiderar sus hábitos digitales nocturnos. La calidad del sueño es un pilar fundamental para la salud física y mental, y su alteración por el uso indiscriminado de la tecnología tiene consecuencias profundas en el bienestar general. Es momento de desconectarse para reconectar con un descanso reparador y un estilo de vida más saludable, siguiendo las directrices de los expertos universitarios.
Salud, UNAM, sueño, celular, reloj biológico, luz azul,